
El profesorado ha de hacerse responsable del grupo y tomar las medidas y decisiones adecuadas a cada situación para garantizar una buena escucha por parte de todo el público.
Antes de entrar al Gran Teatro sería conveniente inducir a nuestros alumnos y alumnas a la tranquilidad necesaria para la audición. Dejamos fuera los gritos y las carreras y entramos en orden y silencio.
Hemos de estar pendientes de su comportamiento.
Nuestra actitud ha de ser ejemplo para ellos y ellas. Nuestro silencio y atención les servirá de estímulo a la repetición.
Animarles a la participación si el presentador así nos lo requiere.
Nos sentaremos cerca de nuestro alumnado para poderlos ver con facilidad.
Y recordad que es un Concierto Educativo. Nuestra pretensión es educar: su sensibilidad, su gusto por la Música, sus actitudes y también sus hábitos de escucha activa y participativa. Si lo conseguimos, todos saldremos ganando.